Archivo mensual: diciembre 2011

Balones de Oro efímeros (II)

Siguiendo la línea de la anterior entrada, intentaremos rescatar del pasado a aquellos futbolistas que lograron alzarse con el Balón de Oro, pero cuyo nombre no tuvo suficiente eco en la eternidad.

Denis Law, "The King"

Corría el año 64, Europa era un hervidero de grandes talentos balompédicos: Lev Yashin, Di Stefano, Luis Suárez o un George Best emergente. Precisamente nuestro protagonista de hoy compartió vestuario con el díscolo norirlandés. Hablamos de Denis Law – apodado “The King”- un fabuloso delantero escocés que formó, junto al ya mencionado Best y a Bobby Charlton, la “Santísima Trinidad” en el ataque del Manchester United durante la década de los sesenta.

Law nació en Aberdeen (Escocia) y no tuvo, como tantos otros en su época, un inicio fácil. El chaval tenía estrabismo, era delgaducho y débil. Sin embargo, en 1956 el Huddersfield Town se fijó en él y acabó fichándole. Lástima que tan pronto llegó, descendieron a Second Division, lo cual le vino de perlas para gozar de minutos y curtirse. Tan bien lo hizo en esos tres años que tanto Busby (Manchester United) como Bill Shankly (Liverpool) quisieron llevárselo a sus respectivos clubes. Finalmente ni uno ni otro se llevaron el gato al agua y Law terminó en el Manchester City costando la nada despreciable cifra de 55.000 libras de la época, récord por aquel entonces. En los Citizens no tuvo mucha suerte e, incluso, estuvieron cerca de descender por lo que prefirió hacer las maletas y marcharse a un club más poderoso.

Acostumbrado a que se pelearan por él y soltaran buenos pastizales por sus servicios, llegó el Torino y puso sobre la mesa 110.000 libras, doblando lo que había pagado el City un año antes.  Llegaba a una liga muy distinta, con un estilo de juego más rácano (catenaccio en estado puro), sin huecos ni opciones de igualar sus registros goleadores en las islas. A pesar de marcar 10 goles en 28 partidos, no terminó de acostumbrarse al fútbol de Italia. A eso se le sumó una serie de disputas con el técnico turinés y unos contratos con los que no estaba de acuerdo, por lo que decidió otra vez poner los pies en polvorosa y volver a su “Home, sweet home” aceptando la enésima oferta de Matt Busby para convertirse en un Red Devil. Cómo no, por el bueno de Denis, el United tuvo que desembolsar 115.000 libras. Era el año 62.

La Santísima Trinidad: Best, Law y Charlton

Esta nueva etapa empezó de la mejor forma posible: marcando un gol a los siete minutos de debutar y ganando la FA Cup de ese mismo año firmando 29 tantos en su primera temporada y 46 en la segunda. Sería el preámbulo de todo lo que vendría después.

Llega el año 64. El Manchester United reúne a tres de sus mejores jugadores de la historia en la delantera, la “Santísima Trinidad”, con la intención de levantar por fin una liga tras la Tragedia de Múnich, que terminan consiguiendo gracias a los 28 tantos de Denis Law. Como recompensa a su infinita calidad en el remate, recibe el galardón de Mejor Jugador Europeo del Año, el Balón de Oro.

Su romance con el gol se aviva en posteriores años, salvo en aquellos donde su maltrecha rodilla le impide rendir en condiciones. Importantísima su aportación en la consecución de la Copa de Europa del 68, a pesar de perderse semifinales y final por lesión. Desde ese momento inicia un declive que le lleva a regresar al City y colgar las botas en el club vecino en 1974, dejando en su haber escandalosos traspasos, 302 goles, una Copa de Europa, dos Ligas, una FA Cup y, a nivel individual, el Balón de Oro.

Anuncios
Categorías: Rescatados | Deja un comentario

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.